Uno de los mejores inventos de las casas de campo, este porche está muy recogido y, por tanto, muy acogedor. Al resguardo de los vientos y recogiendo toda la luz del día, es tremendamente cálido.
Además, como continuación al porche, puedes caminar hacia una acera-terraza que limita la fachada de las casas rurales y desde la cual abarcarás de un solo vistazo toda la finca y las soberbias vistas del entorno.